INTRODUCCION
Las Constituciones, en el número 58, nos dicen que la pastoral vocacional
es tarea de todos y cada uno de los Claretianos.
Nos anima y nos llena de gozo escuchar que en nuestros centros formativos
hay jóvenes que, entusiasmados por la vida misionera claretiana, se preparan
para integrarse a nuestras comunidades y equipos pastorales. Vemos que hay
futuro. Por el contrario, nos preocupamos y sentimos desánimo cuando
constatamos que el número de candidatos en nuestros centros es escaso o que no
contamos con ninguno.
El Capítulo General anterior nos señaló como una de las prioridades para
sexenio “cualificar la pastoral vocacional”. La realidad que descubrimos en
la Congregación
nos impulsó a ello, aunque no fue solamente esto. La situación de
la Iglesia
y del mundo nos
hizo desear que se multiplicara el número de quienes se lo jugaran todo por el
Reino y asumieran como objetivo de su vida servir a sus hermanos con el anuncio
del Evangelio. Al mismo tiempo constatamos las dificultades que encierra hoy
una opción vocacional en este sentido.
Me parece lúcido, a pesar de su brevedad, el marco situacional del proyecto
de pastoral vocacional claretiana de CICLA. Lo son también sus propuestas que
nacen iluminadas por el discernimiento realizado en el ámbito eclesial y
congregacional. Tenéis en vuestras manos un buen instrumento. ¿Qué hacer ahora
con él? Sería una lástima que muriera en el papel. Hay que desarrollar su
potencialidad en nuestras comunidades y posiciones apostólicas.
Por ello, te digo: pregúntate tú qué puedes hacer. No le niegues ni tiempo
ni esfuerzo en tu propia vida a la pastoral vocacional claretiana. Examina
hasta qué punto ha estado presente esta preocupación en tu vida y en tu
ministerio, más allá de la necesaria oración por las vocaciones que hacemos en
la oración comunitaria. Repasa las actas de las reuniones comunitarias y
constata cuántas veces ha estado presente en vuestro diálogo el tema de la
pastoral vocacional claretiana. Examina bien cuánto tiempo les has dedicado a
los jóvenes y si en tu relación con ellos te has atrevido a hacer algún
planteamiento de tipo vocacional y, más específicamente, de carácter vocacional
claretiano. Mira también si tu vida y la de tu comunidad le ofrece una
respuesta atrayente al joven que busca profundizar su experiencia de Dios,
experimentar concretamente la belleza del mandamiento del amor fraterno y vivir
con radicalidad los valores del Reino. Hay una dimensión existencial en la
pastoral vocacional claretiana que hemos de asumir si queremos que nuestra
propuesta sea creíble.
Tenemos muchas obras y proyectos, pero con demasiada frecuencia constatamos
que no son capaces de entusiasmar a los jóvenes a sumarse a nuestra comunidad.
Más allá de las estrategias pastorales y de las situaciones culturales de hoy,
existe una dimensión de la pastoral vocacional claretiana que depende de cada
uno de nosotros. Y ahora insisto en lo de “claretiana”. El entusiasmo por la
propia vocación claretiana y no sólo por el trabajo concreto en que estoy
comprometido en este momento, es la clave de cualquier proyecto de pastoral
vocacional.
El proyecto que los responsables de Pastoral Vocacional Claretiana de CICLA
ponen en vuestras manos contempla adecuadamente los diversos aspectos y
dimensiones que hoy debe tener la pastoral vocacional. No los repito. Os animo
a asumirlo activamente en vuestra vida y ministerio. No dejéis de hacerlo
objeto de vuestra oración y diálogo comunitario de vez en cuando.
Roma, 4 de octubre,
2007
Josep M. Abella, cmf.
Superior General
PROYECTO DE PASTORAL VOCACIONAL CLARETIANA DE CICLA
- Los
Animadores de
la Pastoral
Vocacional
de los Organismos de CICLA y algún miembro de
la Familia
Claretiana
reunidos en el encuentro de PVC en Panamá, del 17 al 24 de agosto del
2007, convocados por el
Secretariado General de PVC y
la
Junta
directiva de CICLA, después de contemplar la
realidad de nuestra respuesta al desafío vocacional de cada Organismo y
haberla iluminado desde el sentir de
la Iglesia
y nuestros documentos
congregacionales, hemos conseguido elaborar esta síntesis operativa, que
en continuidad con el Plan Global de los años 1998 y 2000, deseamos
impulsar en nuestros respectivos Organismos y que recoge las
preocupaciones más fundamentales y comunes de nuestra PVC.
MARCO SITUACIONAL
DE
LA PVC
- Reconocemos que la realidad donde
desarrollamos
la PVC
es multicultural. Valoramos la
riqueza de las etnias, lenguas, costumbres y espiritualidades; todo ello manifiesta
la pluralidad con que se expresa la vida de los pueblos que acompañamos
como misioneras y misioneros.
- Constatamos cómo en América Latina
y el Caribe el neoliberalismo provoca una profunda pobreza que
golpea los proyectos de vida, por lo cual, iniciar, acompañar, desarrollar
y concluir caminos vocacionales se
ve condicionado, y en ocasiones hasta truncado, por las consecuencias de
la pobreza. Pero a la vez somos testigos de cuánto bien alcanzan las
personas en búsqueda, cuando saben asumir la realidad desde el evangelio y
la enfrentan con firmeza y compromiso sacando adelante su proyecto de vida,
al servicio de los necesitados y excluidos.
- Afirmamos que el mal uso de los
medios de comunicación y las formas de comportamiento consumista y superficial deforman valores
culturales y antropológicos rebajando las experiencias de la vida a un
nivel superficial. Los compromisos de vida se quiebran con facilidad y
asumen una cultura de la reversibilidad y no-compromiso “hacia lo
definitivo”. Vemos con suma preocupación la carencia de opciones
fundamentales que orienten los destinos de la vida. Constatamos una
fractura de estilos de vida modernos que niegan las evidentes injusticias
sociales, dando una sensación de aparente “bienestar”.
- En nuestros Organismos claretianos
de América Latina y del Caribe constatamos un avance significativo en la importancia que tiene
la Pastoral
Vocacional
en cada uno de ellos. Esto se manifiesta en los siguientes indicadores:
- Hay Pastoral Vocacional
organizada en la mayoría de los Organismos
- En todos los Organismos hay un
responsable; y en varios de ellos se trabaja con un equipo que cuenta con
un Proyecto capaz de generar procesos de acompañamiento vocacional.
-
La Misión
Compartida
está siendo una realidad
creciente en
la PVC
,
particularmente con los miembros de
la Familia
Claretiana.
- En algunos Organismos hay datos
que confirman la esperanza vocacional porque se suscitan vocaciones para
la Congregación
y para
la Iglesia.
- También reconocemos algunos vacíos preocupantes:
- Tenemos unas estructuras
incapaces aún de dinamizar
la
PVC
de nuestras comunidades locales.
- Pocos Organismos cuentan con un
responsable de PVC con dedicación a tiempo completo.
-
La PVC
en no pocos
casos camina en paralelo a la pastoral ordinaria de los Organismos y a
veces desarticulada de
la
Pastoral
de Conjunto de las iglesias particulares.
- No se tiene suficientemente en
cuenta a
la PVC
en la política de destinos y en los procesos de revisión de posiciones.
- Falta formación específica en el
campo de
la PVC
para los agentes actuales y futuros.
- No se tiene una fórmula idónea
para la conexión Pastoral Juvenil y PVC.
- La falta de una estructura adecuada
de Pastoral Familiar dificulta también el tema de PVC.
MARCO ILUMINATIVO
- Los agentes de PVC, representantes
de los distintos Organismos que componen CICLA, junto con algunas personas
de
la Familia
Claretiana
que nos han acompañado, somos conscientes de
ratificar
la PVC
como una prioridad, no simplemente declamada sino como necesaria para la
vocacionalización de todas las pastorales. En sintonía con nuestro último
Capítulo “asumimos como prioridad la cualificación de la pastoral
vocacional” (PTV 56).
- Entendemos como vocacionalización
hacer posible que nuestras comunidades y estructuras pastorales consigan
que la llamada del Creador al ser humano, desde un proceso de verdadera
humanización, lo lleve a desplegar su vocación de vida abundante y
vivificadora para nuestros pueblos y todo el medio ambiente. Esta llamada
que compartimos con todo el género humano la ratificamos desde nuestra
experiencia de “discípulos misioneros de Jesucristo para que nuestros
pueblos en Él tengan Vida” (V Conferencia del CELAM en Aparecida).
- En nuestro contexto la propuesta
es que la vocacionalización siga siendo una línea transversal en todas
nuestras pastorales como un anuncio que invita a la liberación del ser
humano y a la constante llamada que hace Dios a vivir plenamente y en
comunión con los demás.
-
La PVC
se convierte
en referente indispensable de todas las pastorales y eso la debe situar en
una ubicación estratégica en cada Organismo lo que exige un desvelo
especial de los Superiores Mayores (Cf. CC 113.5; PGF 246 – 247). Sin
embargo, guarda una relación especial con
la Pastoral
Juvenil
porque: “la juventud es el período
en que la persona se va afirmando y madurando, consciente de su propia
identidad. Al ser el momento de las opciones que condicionan y determinan
toda la vida, es también el tiempo propicio para encarar la opción
vocacional. Por ello, la pastoral de las vocaciones, aunque no es
exclusivamente juvenil, encuentra en la pastoral juvenil su espacio
privilegiado” (DVC 67, Cf. 88).
- Nuestro deseo es compartir esta
pasión misionera frente a los desafíos del presente con quienes se sienten
movidos por la fuerza de Claret: “mi espíritu es para todo el mundo”.
La PVC
en misión compartida
nos abre a sumar manos, corazones y esperanzas desde la complementariedad
de las distintas vocaciones específicas suscitadas por el Espíritu Santo (Cf.
1 Cor 12, 12 ss.). En este proceso se debe partir de una sensibilización
general a todo el pueblo de Dios (Cf. BOCOS, A, Vocaciones Misioneras para el Tercer Milenio 21), que sin ser
excluyente, se abre a la necesaria cualificación de agentes pastorales
específicos.
MARCO OPERATIVO
Como respuesta a los grandes desafíos que nos
plantea la realidad de
la Pastoral
Vocacional
en los organismos de CICLA y animados e
interpelados por nuestros documentos eclesiales y Congregacionales planteamos
las siguientes propuestas de orden operativo con el fin de dinamizar nuestra
acción misionera Claretiana en América Latina y el Caribe:
- Articular
la PVC
con las comunidades
locales y las posiciones misioneras.
·
Cuidando la elección y consolidando la figura y la función de los
animadores locales de PVC, sobretodo si son laicos.
·
Introduciendo los proyectos de PVC en programaciones locales.
·
Suscitando y/o promoviendo la dimensión vocacional como eje
articulador de nuestras pastorales en
la Formación
permanente y la espiritualidad de
nuestras comunidades y posiciones.
·
Urgiendo a nuestros superiores mayores a que aseguren la organización
efectiva y continuada de las estructuras de PVC del propio Organismo.
- Suscitar y formar
animadores de PVC en Misión Compartida.
·
Realizando encuentros periódicos de PVC con laicos y equipos de PVC en
cada Organismo según sus necesidades.
·
Aprovechando nuestras obras y estructuras apostólica para canalizar en
ellas
la PVC.
·
Formando y consolidando Equipos de animadores de PVC (consagrados y
laicos) integrando a miembros de
la
Familia
claretiana en comunión con las conferencias de
religiosos e Iglesias particulares.
·
Realizando un Encuentro de Formación de Pastoral Vocacional Claretiana
donde se pueda compartir también experiencias a nivel de zonas dentro de dos
años (2009) y otro a nivel de CICLA dentro de cuatro años (2011), al final del
cual se evaluará para determinar qué modalidad continuar.
·
Formando y/o fortaleciendo Equipos de PVC con laicos de nuestras comunidades
y miembros de
la Familia
claretiana.
·
Aprovechando los encuentros de CICLA para la vocacionalización de
todas las pastorales.
- Abrir
la PVC
a todos los sujetos
en su rica diversidad étnico-cultural; particularmente a los jóvenes.
·
Haciendo un planteamiento integrador de todos los posibles
destinatarios (niños, adultos, indígenas, campesinos, afros…)
·
Presentando la opción religiosa en la orientación profesional en los
centros educativos concretándola en las tres formas de vida cristiana y de vida
claretiana (masculinas y femeninas, laicales y ministeriales).
·
Enlazando
la
Pastoral
juvenil y
la
PVC.
·
Ofreciendo iniciativas y propuestas de PVC para que todas las
pastorales asuman la dimensión trasversal vocacional.
·
Haciendo presente
la PVC
en todos los encuentros de CICLA y de los Organismos Mayores.
- Suscitar y acompañar con
más empeño a las personas que presentan indicios vocacionales para
ayudarlos a discernir su vocación.
·
Revisando y optimizando nuestros instrumentos de PVC y ponerlos al
alcance de los animadores pastorales de comunidades y posiciones.
·
Proponiendo formas prácticas de dar a conocer y contagiar a las
personas del carisma claretiano.
·
Formando para el acompañamiento personalizado.
·
Haciendo que nuestras casas sean espacios de acogida afectiva
vocacional.
·
Cuidando, según las posibilidades y necesidades de cada Organismo, la
existencia de un centro de acogida.
·
Garantizando que los animadores de PVC cuenten con espacios y tiempos
suficientes para el desempeño regular del acompañamiento personalizado.
·
Utilizando y aprovechando mejor los instrumentos de acompañamiento
vocacional que ya tenemos.
Próximos Encuentros
CICLA
ZONA SUR
Tema: Acompañamiento Claretiano
Destinatarios: 5 por Organismo
Lugar: Argentina
Fecha: Inicios de Febrero del año 2009
ZONA NORTE
Tema: Suscitar y formar agentes de P.V. en
Misión Compartida
Destinatarios: Equipos de cada Organismo
Lugar: Medellín, Colombia
Fecha: 31 de Julio (llegada) al 8 de agosto
(regreso) del 2009
TODO CICLA
Tema: Proceso de Acompañamiento Vocacional –
Pedagogía del Acompañamiento
Destinatarios: Animadores de Pastoral
Vocacional de la familia claretiana de América Latina y el Caribe.
Lugar: Brasil o Perú
Fecha: Entre los meses de junio del 2011
¿Cómo transmitir el
resultado de este Encuentro a nuestros Organismos?
1.
Hasta llegar a los lugares
conviene definirlo para no decir cosas sin más efusivas.
2.
Visitas de animación a las
comunidades.
3.
Compartirlo con los miembros de
la Familia
Claretiana.
4.
Aprovechando los procesos
internos a cada Organismo.
5.
Aprovechando los medios de
comunicación de cada Organismo.
6.
Compartiéndolo en las comunidades
locales a la que pertenecemos.