Los días 30 y 31 de octubre y el 1° de noviembre de 2009 nos hemos reunido, en la ciudad de Panamá, los claretianos integrantes del equipo editorial del Diario Bíblico: los PP. Marcos Garnica, Director; José Santos Torres, Redactor Jefe; Alberto Rossa, Impresor; Carmelo Astiz, Revisor; José Ma. Vigil, Fundador y Asesor; y los laicos chilenos Jaime Michea, de la revisión bíblica y Diego Haristoy, de diseño y diagramación. Participó también, como observador, el P. Luis Erlín, Director de la editorial Ave María de Saõ Paulo, Brasil
El proyecto del Diario Bíblico de CICLA está por cumplir 15 años de hacer llegar el pan de la Palabra de Dios a cerca de 80,000 personas, especialmente de América Latina y el Caribe.
Desde el espíritu que identifica esta obra, buscamos hacer accesible la Palabra a los pobres, optando por ellos desde la espiritualidad latinoamericana. Se trata de proporcionar un instrumento evangelizador, popular y masivo, que nos posibilita estar presentes en este campo de la pastoral bíblica, sin afán de lucro. Por ello, valiéndonos de la prensa y de la telemática, el mensaje del Evangelio va llegando al Pueblo en una edición digna y de calidad, a costos considerablemente bajos.
Contando con el apoyo de biblistas escritores, la mayoría claretianos de los Organismos de CICLA, nos hemos propuesto ofrecer este subsidio a la reflexión de la gente sencilla, pero también para el servicio que prestan miles de agentes evangelizadores del continente.
Sin embargo, ante algunas fallas que habíamos venido teniendo en las últimas ediciones, se hacía necesaria una evaluación profunda y una nueva proyección. Por ello, acogiéndonos a la generosa hospitalidad de los hermanos de la Casa-Curia de la Provincia de Centroamérica, hemos reafirmado el “espíritu” que hizo surgir esta obra y nos hemos propuesto promover más su aporte evangelizador.
También queremos potenciar una mayor participación de todos los Organismos de CICLA. Además de los Superiores Mayores y de los encargados de distribuir el Diario Bíblico en cada país, queremos contar con el apoyo efectivo de todo claretiano para poder llegar a más personas en las parroquias, misiones, santuarios, grupos bíblicos, instituciones educativas y demás comunidades o instancias en las que estamos presentes como “Servidores de la Palabra”.
Nos queda una larga tarea de reorganización, de búsqueda de mayor calidad, de mayor promoción y de nuevos intentos de colaboración con otros y otras, en misión compartida. Nos parece que el resultado de nuestra reunión ha sido muy positivo. Los compromisos asumidos serán la mejor muestra de ello.